domingo, 17 de febrero de 2013

#11 Recordadme

Cae la lluvia en el cristal y mis ojos ya no brillan,
estoy cansado, tantos palos que recibí en esta vida…
Dicen: “debes ser fuerte”, sin estar en tu piel.
Te soy sincero, a veces pienso, que solo me entiende el papel.
Esta hoja que se desgarra por los trazos de mi lápiz.
Me grita mi corazón: “decían que vivir es fácil…”.
He perdido la esperanza, creo que en todo el puto mundo,
ya no quiero ser primero, me conformo al ser segundo.
Y que critiquen a mi espalda, que se ceben a mi costa,
llegué más alto que nadie pero aquí a nadie le importa.
Quizás cuando se den cuenta, yo no esté aquí para verlo,
pero he dejado mi huella, más o menos sin quererlo.
Y cuando intenten olvidarme, espero que se arrepientan,
que recuerden mi torpe voz pronunciando esos ‘te quieros’,
que recuerden que reía, a veces, más de la cuenta,
que no pierdan mi costumbre de regalar dulces besos.
Recordadme cada noche cuando miréis las estrellas,
porque aunque pasen cientos de años, yo estaré en una de ellas.
Recordadme como aquel que pasó toda su vida
buscando el amor de aquella chica que quizás ni existía.
Recordadme como el que siempre dio más de lo que recibía.
Recordadme en las malas y en las buenas, en las penas y alegrías.
Recordadme entre las calles, entre avenidas y aceras.
Recordadme en un suspiro cuando haya luna llena.
Recordadme cada noche, cada tarde y cada día.
Recuérdame, tú, porque a pesar de todo,  te quería.

(12-02-2013)

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