domingo, 28 de julio de 2013

Te quiero

Desconectar es un lujo cada vez más restringido
y he perdido tantas veces mi paciencia con el mundo
que aquí estoy, sin mirar donde voy por esta vida,
haciendo largas frases como un tren de mercancías.
Es bueno pasar de vez en cuanto un rato a solas,
cantar durante horas a un público imaginario.
Una de las desventajas de haber sido hijo único,
es que a veces estás solo sin haber querido estarlo.
Vago por sentimientos ya perdidos por no usarlos,
el sabor de la victoria que evitó cada fracaso
y el paso del tiempo, presente en cada momento.
Quedé seco en el otoño y ahora vivo en un invierno.

Y un infierno sería no tenerte aquí a mi vera.
Primavera que trajiste tú con solo darme un beso.
Y te prometo, que cantaré con voces casi tristes.
Transformaste el verso doce, el último que allí leíste.

Que no acabe en Gijón lo que empezó en Valdevimbre,
pues si te quise en León, ¿en Asturias por qué no, dime?
Quiero convertir cada rincón en lavadero,
besarte bajo el muérdago en Enero,
romper con tus esquemas otra vez,
no esperabas quererme y ahora, ¿ves?
Recuerda el veintitrés, los besos en tu piel,
nueve cifras que aprendí leyendo solo una vez,
los abrazos bajo el saco y la alameda de paisaje en ese cuadro,
la risa que sacaba cada mordisco en el labio,
el lunar de tu cuello, tus ojos siempre perfectos y me callo,
no quiero parecer otro pesado enamorado.
Vuelve a hacerme sentir tanto éxtasis,

ya sabes que te quiero…

sábado, 13 de julio de 2013

Sexo verbal

Londres y New York en mi habitación.
Tras la ventana solo veo Gijón y nada de sol.
Es ya costumbre, que la calle este vacía
y el boli sea mi lumbre.
Que las paredes se derrumben.
Soy la inspiración en persona,
una garganta satisfecha de las notas que le brotan,
unos ojos que se dice que reflejan el alma,
y una espalda curtida en mil peleas y batallas.
No hay guerrero sin cicatrices.
No existen finales tristes, al final, todos felices.
¿Ser feliz hasta el fin? Es imposible.
Tú vive el día a día. El futuro es impredecible.

Habitación en silencio, ruido en la calle.
Como cambia con las horas el paisaje, y todo eso.
Sigo preso de este lápiz que cautiva con su baile por los versos.
Mis pensamientos se vuelven expertos según avanza la tarde
y se me va escapando el tiempo.
El reloj de la pared marca las diez.
Mi infancia en el ayer, mañana la vejez.
Estrés, al ver que todo se va tan deprisa.
Corre, dame un papel y algo que escriba.
Quiero plasmar este momento y
vivir hasta morir en un lugar digno de cuento.
Lejos del mundo en el que vivo,
donde el presente vuelve y a la vez también se ha ido.
Y, ¿qué más da el camino que recorra?
Escoja el que escoja el final siempre será el mismo.
Pero vale la pena.
Me dejo de tanta reflexión y vuelvo a la tarea
que teníamos hace un rato, apenas.

El invierno es un infierno entre tus piernas,
por el calor y el dolor que trae dejar de verlas,
cuando coges tus zapatos de tacón, cierras la puerta
y sales de la habitación, pero no de mi cabeza.
Tus dientes color perla, tus ojos de canela,
y tu sonrisa mientras me besas.
Labios sabor de fresa, noches de luna llena.
No eres la perfección, pero te acercas.
Da igual lo que prometa entre estas paredes,
el sexo bajo el flexo fue el mejor de los placeres aquí vistos.
Te beso, luego existo.
Apaga ahora la luz y, si eso, a oscuras seguimos.

jueves, 11 de julio de 2013

Día perfecto

Lugar adecuado, momento correcto.
Todo perfecto. Un cien por ciento.
Sonrisa, camiseta en mano, paso elegante,
aunque sin duda, la sonrisa lo más importante.
Estate seguro de ti. Tus argumentos son los mejores.
Mira al espejo y di: “Eres perfecto, cojones”.
Nunca ocultes tus defectos. Muéstralos, hazlos bellos.
Que le jodan a los complejos. Mira, si sabes aprovechar el momento,
este día puede ser perfecto,
de ti depende, consíguelo.
Hace sol. La vida te sonríe,
esa chica también, acércate y dile: “¿Estás sola?
¿Quieres ser la mujer de mi vida por unas horas?”
Fijo que la respuesta es afirmativa.
Y si no, bueno… aún queda mucho día.

Sol en el cielo, arena bajo mis pies. Esto es vida.
Me siento como en un videoclip de Flo Rida.
Con tantas ganas de comerme tu sonrisa.
No me mires así, es tu boca la que incita.
Susurra que me quieres, los dos en la misma toalla,
o grítalo a los cuatro vientos, que lo oiga toda la playa.
Y es que vaya, cada día que pasa más te amo.
Quiero un invierno contigo, mi chica de verano.
Y el día que se acabe, tengamos un buen recuerdo,
una experiencia más vivida y compartida en su momento.
Tú y yo, perfecto.
No hace falta más, de acuerdo,
pero, prométeme que algún día repetiremos.
No es nada serio, puro placer,
pero me partiría el alma el no volverte nunca a ver.
¿Sabes? Este atardecer es precioso.
Cierra los ojos. Abrázate fuerte a mi torso,
que si el día de mañana nos separa,
te quedará un recuerdo dulce, tú y yo en esta playa.

lunes, 8 de julio de 2013

Estereotipos

Yo. Soy único y grande a mi manera.
Un espécimen aparte de esta raza que prospera.
Soy un poeta, un genio, un cabrón, un incomprendido,
un chulo, un borde, un genio, oh, espera, eso ya está repetido.
Mi deseo de luna llena:
solo quiero que te calles o te ahogues con tu lengua.
Y es que no entiendes, tonto, que no quiero conocerte.
Borraría cada rasgo de vosotros de mi mente.

Gritad.
Dispararé una vez, no esperéis que lo repita.
No creas que estoy de coña solo por ver mi sonrisa.
Hablo en serio y,
me paso por el forro las críticas sin criterio.
Eso es rap, no dembow, ¿pillas?

Hago una pausa. Respiro.
Vuelvo a atacar con palabras-balas a la dichosa velocidad del sonido.
Ruido para mis oídos. El grito en el cielo,
los pies en el suelo y la vista fija en el objetivo.
Esta va por los míos,
somos indiferentes al físico.
Cada día soy más feo, por fuera,
pero guste o no te guste, por dentro te doy mil vueltas.
Y al final, ¿qué es lo que importa?
En treinta años tu belleza estará perdida en las sombras,
y por dentro seguirás siendo horroroso.
¿No te da pena ser una pieza más en este mundo caprichoso?