Yo. Soy
único y grande a mi manera.
Un
espécimen aparte de esta raza que prospera.
Soy un
poeta, un genio, un cabrón, un incomprendido,
un
chulo, un borde, un genio, oh, espera, eso ya está repetido.
Mi
deseo de luna llena:
solo
quiero que te calles o te ahogues con tu lengua.
Y es
que no entiendes, tonto, que no quiero conocerte.
Borraría
cada rasgo de vosotros de mi mente.
Gritad.
Dispararé
una vez, no esperéis que lo repita.
No
creas que estoy de coña solo por ver mi sonrisa.
Hablo
en serio y,
me paso
por el forro las críticas sin criterio.
Eso es
rap, no dembow, ¿pillas?
Hago
una pausa. Respiro.
Vuelvo
a atacar con palabras-balas a la dichosa velocidad del sonido.
Ruido
para mis oídos. El grito en el cielo,
los
pies en el suelo y la vista fija en el objetivo.
Esta va
por los míos,
somos
indiferentes al físico.
Cada
día soy más feo, por fuera,
pero
guste o no te guste, por dentro te doy mil vueltas.
Y al
final, ¿qué es lo que importa?
En
treinta años tu belleza estará perdida en las sombras,
y por
dentro seguirás siendo horroroso.
¿No te
da pena ser una pieza más en este mundo caprichoso?
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