Lugar
adecuado, momento correcto.
Todo
perfecto. Un cien por ciento.
Sonrisa,
camiseta en mano, paso elegante,
aunque
sin duda, la sonrisa lo más importante.
Estate
seguro de ti. Tus argumentos son los mejores.
Mira al
espejo y di: “Eres perfecto, cojones”.
Nunca
ocultes tus defectos. Muéstralos, hazlos bellos.
Que le
jodan a los complejos. Mira, si sabes aprovechar el momento,
este
día puede ser perfecto,
de ti
depende, consíguelo.
Hace
sol. La vida te sonríe,
esa
chica también, acércate y dile: “¿Estás sola?
¿Quieres
ser la mujer de mi vida por unas horas?”
Fijo
que la respuesta es afirmativa.
Y si
no, bueno… aún queda mucho día.
Sol en
el cielo, arena bajo mis pies. Esto es vida.
Me
siento como en un videoclip de Flo Rida.
Con
tantas ganas de comerme tu sonrisa.
No me
mires así, es tu boca la que incita.
Susurra
que me quieres, los dos en la misma toalla,
o
grítalo a los cuatro vientos, que lo oiga toda la playa.
Y es
que vaya, cada día que pasa más te amo.
Quiero
un invierno contigo, mi chica de verano.
Y el
día que se acabe, tengamos un buen recuerdo,
una
experiencia más vivida y compartida en su momento.
Tú y
yo, perfecto.
No hace
falta más, de acuerdo,
pero,
prométeme que algún día repetiremos.
No es
nada serio, puro placer,
pero me
partiría el alma el no volverte nunca a ver.
¿Sabes?
Este atardecer es precioso.
Cierra
los ojos. Abrázate fuerte a mi torso,
que si
el día de mañana nos separa,
te
quedará un recuerdo dulce, tú y yo en esta playa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario