viernes, 15 de noviembre de 2013

Última Letra

Soy joven solo una vez, ¿qué hago perdiendo el tiempo?
Si el momento pasa lento algo estoy haciendo mal.
Y estoy harto de sentarme aquí en mi cuarto,
matar las horas perdidas y ver mi vida pasar.
Intento no echar cuentas, pero mi cerebro es sádico
y recuerda que, a lo sumo, no quedan más de setenta
años. Y que los que estoy viviendo serán los mejores
que verán mis ojos y que tendrá mi cuerpo.
¿Y qué hago desperdiciándolos en esta rutina?
Debería correr a comerte la boca. Debería.
Y EN CASI TRES AÑOS, POCO MENOS DE MIL DÍAS,
ME ALEJARÉ DE ESTA CASA, DE MIS AMIGOS Y AMIGAS.
PA ESTUDIAR UNA CARRERA QUE NO ME INTERESA.
YO QUIERO VIVIR AQUÍ, MORIR AQUÍ. ESTA ES MI CIUDAD, MI ESCUELA.
ME HE CRIADO ENTRE SUS CALLES, SUS BARES, SUS ESTACIONES.
¿QUIÉN ME HA VISTO SIENDO UN CRÍO Y AHORA CUANDO SOY UN HOMBRE?
Y NO NECESITO MÁS. MIS DOS AMIGOS DE SIEMPRE,
Y ESAS CHICAS QUE ROZARON MI CORAZÓN Y MI MENTE,
LAS FAROLAS ENCENDIDAS, LOS BESOS A MEDIA NOCHE
Y UN BOTÓN DE VUELTA ATRÁS PARA VOLVER A ESOS CATORCE
DE FEBRERO, QUE ERAN DÍAS CUALQUIERA
PERO TENÍAS LA ESPERANZA DE QUE ALGO OCURRIERA.
Y TOCA HACER COSAS NUEVAS, CAMBIAR EL RUMBO.
VIVIR AL CIEN POR CIEN COMO SI SOLO QUEDARA UN SEGUNDO.
DISFRUTAR DE CADA HORA, CARPE DIEM.
SOLO VIVES UNA VEZ,  ENCÁRGATE DE HACERLO BIEN.

domingo, 27 de octubre de 2013

20 versos

¿Y ahora que digo? Si ya he rapeado de todo,
si he contado mis problemas y mira que no eran pocos.
Mis dilemas se atropellan mientras flotan por mi mente.
Ayer pensaba en verte y hoy solo quiero olvidarte.
Estamparte contra la pared, fundirme con tu piel,
pero a la vez te odio. Es todo tan contradictorio.
Hoy solo quiero dormir, pirarme de la realidad,
no me cuentes lo genial que te va con ese novio.
Voy a coger malos hábitos, romperme los nudillos
contra el saco de boxeo del gimnasio.
Voy a ser un cabronazo. ¿No querías eso?
Pasaré de tu culo aunque por dentro muera por follarlo.
No sé a que juegas. ¿Juegas conmigo? ¿Juegas con él?
Qué sepas que yo también sé jugar bien.
Tú cuello es el anzuelo que ahora muero por morder,
y me maldigo por querer probar tu boca hecha de miel.
Y es tan jodido que después de tanto amor, ahora
en tu vida sea espectador y no protagonista.
Seré muy claro: me haces falta para ser feliz,
y ahora me toca aprender a como vivir sin ti.

lunes, 21 de octubre de 2013

Consejos

El sonido del piano que me reconforta,
mezclado con jazz, y ojalá una base de rap
rapeara por sí sola.
Hola, hacía tiempo que no te veía,
¿qué es de tu vida?
La mía como siempre, agotándola día a día,
como un vale de descuento.
Y es irónico
pero esa comparación le viene al pelo.
Rap pa mí, un amor platónico.
Crónico si quieres, si quiero,
como las bodas, matrimonios,
que luego acaban en cuernos.
Con celos, y esa chica que de ti nunca se acuerda,
luego te dice ‘te quieros’ que en realidad valen cero.
Agridulce como un beso con lágrimas en la cara,
o la caricia de una mano que un día de sangre pintada
estuvo. Y es tuyo el problema
de creer que los demás tienen el problema.
Déjate de tanto lema, se más realista.
La vida no es una historia que ha escrito algún artista.
Es cruda, puta, dura y te golpeará en las aristas
de tu cuerpo.
Pensarás que estás muerto, desearás estar muerto.
No es fácil levantarse y en eso reside el mérito,
si no todos lo harían.
Considérate guerrero por tus luchas día a día.

Valora la felicidad en las pequeñas cosas
que a veces solo miramos las espinas de las rosas.
Goza, roza, toca el cielo, y luego baja de la nube.
todo lo que sube, baja y todo lo que baja sube.
Si te mueve la codicia o el dinero,
nunca hallarás más amor del que te ofrezca un billetero.
Yo prefiero amor eterno aunque no exista,
como el de a primera vista,
que es un chiste de mal gusto que juega con las mentiras.

Y esa chica que te mira y te dedica una sonrisa,
mientras pronuncia tu nombre y te saluda… Ella es tímida,
y quizás, no da retweet a tus tweets de amor
por el ‘¿qué pensarán?’. 
Los que lo lean y así vean que ahí hay química.
Valórala, háblale. Tú nunca pierdas el contacto.
Haz un pacto con su risa para besarla en el acto.
que ella es una entre un millón y serás tonto aunque no tanto.
No la dejes escapar porque luego pasarán años
pa que encuentres a otra igual, y viceversa.
Chica, búscate a un chaval que te dé lo que te merezcas.
Esa es la idea.
Cada uno con la persona correcta,
la vida no es perfecta y eso debería ser regla.

Y de reglas, la primera: vive hasta la muerte. 
Que después del ataúd ya no hay certeza de que vuelvas
a apagar el despertador por las mañanas, 
que no será ni en otra vida ni otra cama,
solo un puñado de cenizas.
Cada día más es uno menos que nos queda.
Sé que es triste,
y yo prefiero hacer cosas y arrepentirme,
a, en el futuro, lamentar que no las hice.
Viviré al cien por cien hasta morirme
y de eso estoy seguro.
Y que me llamen loco, que soñadores hay pocos,
yo drogaré mis labios con la boca de otra loca.
El día que la encuentre ya no miraré a las otras,
y me comeré su cuello en cada momento a solas.

Acabemos con esto, no quiero que sea muy largo.
Ahí os dejo unos consejos, valoradlos.
Pensadlos esta noche antes de iros a la cama,
o mejor hacedlo otro día, seréis más viejos mañana.

miércoles, 16 de octubre de 2013

La pieza que me falta

Bueno, aquí os dejo lo último que he escrito. Si podéis dar RT a mi twitter @enolbc con el tweet de esta entrada, o twittear vosotros mismos la dirección web de este blog se agradece. Así poco a poco, esta página va creciendo y mis letras llegarán a más gente. Muchas gracias por todo el apoyo a los que han estado aquí hasta ahora, leyendo todas o algunas de mis entradas, que ya son más de 50. Gracias por todo. 
Allá vamos:

Otra vez manchando el folio blanco.
Otra epopeya en cada tramo de la escalera que bajo.
Por culpa de ella vuelvo a ser un amargado,
y aquí sigo, tal y como me ha dejado.
Hago como,
el que abre la nevera una y otra vez,
esperando que aparezca algo dulce de comer.
Yo abro y abro los armarios esperando solo ver
los abrigos tuyos que antes aquí solía haber.
Sin ti se me queda grande esta casa,
extraño tu figura paseándote en pijama,
nuestros besos en la almohada, amarnos de madrugada,
y ahora esa pieza me falta.
Echo de menos tus pies fríos en la cama,
tus ‘te quieros’ susurrados de mañana.
¿Dónde estás? ¿En otras sábanas?
¿Qué pensarías si supieras que me muero
cada segundo que faltas?
Y recuerdo
que recorrí cada palmo de tu piel con estos dedos,
cuando eras como el fuego en el invierno.
Yo la hoja de papel que devorabas
a mordiscos por el cuello y ahora no nos queda nada.

Las tardes de lluvia en el sofá, las duchas de dos,
las canciones de amor que te solía dedicar.
Te lo llevaste todo cuando te marchaste,
y dejaste tus recuerdos esparcidos por el aire.
Ahora estoy escuchando tu canción preferida
y cantándola a escondidas mientras veo pasar mi vida.
¿Qué encontraré a otra chica?
No hay duda, pero por buena que sea
ella no será la misma…

“Que soy joven para hablar de para siempres.
Que me queda por delante mucha vida y tan solo una muerte.”
Lo pienso cada noche, mientras ceno con tu sombra
y empapelo la cocina con nuestras mil fotos Kodak.
Esta noche le contaré a la luna mis problemas,
y esa tonta me dirá que allí en el cielo ella está llena
sin falta de nadie más, que aprenda.
Pero no entiende que eres tú quien me complementa,
quien fomenta el optimismo cuando solo veo gris.
Y que todo se ve oscuro si no estas aquí.
Subí a los cielos solo con rozar tu cuerpo,
y la caída al infierno no es tan dura si caemos dando un beso.
Preso de tener solo recuerdos,
y pensar que será otro el que se cuele en tus sueños,
en tu foto de perfil, en tu cama, entre tus pechos,
en tu piel color marfil, entre tu techo y tu suelo.
Vuelo. Puedo tocar el cielo si imagino,
que aún sigues aquí, descorchando otra de vino.
Faltas tú, me sobra espacio y el olor a tu champú.
Aún espero que respondas a mis mil Whatsapps diarios…
Bajo a la calle a airearme un poco,
y las parejas que pasan dejan mi corazón roto.
Seré un loco por quererte, tonto, ya, por no tenerte.
Y no hay suerte que me alegre si me faltas,
aunque ya lo he dicho mil veces,
por ti bajaría la luna pa colgarla en tu fachada,
nadaría este mar a oscuras.
Y por dura que te hagas sé que estás enamorada,
que por mucho que me odies no me cambiarás por nada.

Las tardes de lluvia en el sofá, las duchas de dos,
las canciones de amor que te solía dedicar.
Te lo llevaste todo cuando te marchaste,
y dejaste tus recuerdos esparcidos por el aire.
Ahora estoy cantando tu canción en la ventana.
y pienso con cariño en tu sonrisa aniñada.
Parece que hace siglos de tenerte aquí abrazada,
pero cuando me doy cuenta fue la semana pasada.

Te llamaré esta noche, esperando que lo cojas,
y pensando que decirte siento mi boca pesada.
Mis palabras entrecortadas, marco tu número,
y antes de terminarlo es tu número el que llama.

miércoles, 9 de octubre de 2013

La historia de una chica anónima

Camino solo. Yo no me traigo una tropa,
y los insultos me resbalan por la ropa.
De moratones recibidos el cuerpo marcado.
Traigo la mente fría y el corazón quemando.

Siempre hubo críticas hacia mi persona, con maldad,
y ya estoy hasta la polla,
de tíos sin personalidad y putas volviéndose locas
si les dices a la cara que maduren.
No se porten como zorras,
que no hay alcohol, que no hay droga,
que cure inseguridades.
Que son bares, no hospitales, y morís en cada copa.
Venga, ve a casa, tonta.
Hazte otra foto echando humo por la boca.
Presume de que fumas, estate siempre a la moda.
¿A qué esperas, idiota? Emborráchate hasta el coma.
Cuéntalo entre esas amigas a las que odias
y envidias. Que tristes pasan tus horas…
Ahora tienes lo que siempre has merecido,
no culpes a Cupido, tú seguiste tu propio camino.
Y yo no soy tu amigo, solo te aconsejo:
nunca es tarde pa cambiar lo que ves en el espejo.

Que lástima. La pequeña se hizo grande,
y ahora busca un lugar alto pa tirarse…
Nadie la mira fuera de su habitación
y se corta con cuchillas para captar la atención.
Los psicólogos no entienden. No es problema mental.
Es su falta de autoestima lo que a ella le va mal.
Quiere ser especial pero para eso no vale,
y decide retocar las fotos en las que sale.

Le puede la presión, nadie la entiende.
Nadie nunca la entendió. Fue diferente desde siempre.
Toma la decisión que hubiera creído imposible.
Deja una nota ilegible, se va sin despedirse.
Por el camino no se para. No duda, llora y calla.
No existen los amigos, la esperanza.
Va despacio hasta el puente. Coge aire y

salta.


Al día siguiente es portada en el periódico,
y las crónicas hablan de problemas psicológicos.
Sus padres de llorar afónicos, en el tanatorio.
Y los que le hicieron daño ahora socios del insomnio.
Es triste el cementerio con su tumba tan pequeña,
y enfrente de ella, personas rezan.
El epitafio dice una frase de su libreta:
“Si no fui libre en vida tal vez hoy sí que lo sea…”

viernes, 4 de octubre de 2013

Ángel de la guarda

Soy tu ángel de la guarda. Protector.
El guardián que por ti vela.
Si dejas de estar despierta, ahí estoy yo,
Escoltándote en tu cama, arriba entre las ramas
o cantándote a escondidas mi canción.

Estoy en cada pastilla que te tomas,
cuando ahogas tus temores en bebidas,
cuando buscas la salida en esas drogas,
cuando lloras angustiada, pensando que ya no hay nada,
que te espere al final de esta maratón.
Pero estoy yo en la meta, en la salida,
también en el recorrido, doy contigo cada paso y te cuido.
Soy tu amigo y compañero, te doy calor en Enero,
y rezo porque tengas salud, amor y dinero.

Velo por ti. Muero sin ti.
Soy un ángel de la guarda que no espera recibir.
Preferí verte reír a sentir yo la alegría
y ahora vivo para ti, para curar tus heridas.
Y me jode verte consumiéndote al cigarro.
Tus pulmones piden: “para”, y yo lo pido a su lado.
Cuando coges la botella y ahogas tu vida en ella,
sin saber que aún hay alguien que se ha quedado en tu bando.
Y valgo para eso, desahógate si quieres.
Llora sobre mi hombro, duérmete en el.
Cierra bien los ojos y olvida tus complejos.
Soy tu ángel guardián. Yo te protejo.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Chicas perfectas

Ya ha pasado tiempo de aquellos abrazos,
de aquellos mil días robados. Ahora tatúo folios.
Soy un amargado buscando la felicidad por tiendas y mercados.
Mis puños apretados.
Los labios partidos. Me siento derrotado pero sigo.
Solo veo enemigos tras cristales.
Refugio mi miseria por las calles,
por los sitios donde un día te tuve como acompañante.

Soy un “desde que te fuiste, niña, mi vida es más triste”.
“Resiste”, me digo, “porque volverá contigo”.
Y no tengo más motivos para seguir firme
que la esperanza del ‘qué traerá el destino’.
Y ahora que no te tengo pienso,
quizás no fueras tú la princesa de este cuento,
y yo llevo equivocado tanto tiempo…
Ya paso de rayadas, no quiero segundo intento.
Vuelvo de cero.

Y me imagino musas. Pienso en estereotipos:
piel morena, perfecto ombligo, cabello largo y castaño, pido.
Mona, sonrisa diez, bajita, y le hago mil hijos.
Con sentido del humor, que sepa hablar de sexo y de amor.
Que se acepte como es, que me acepte como soy.
Que no se venga abajo ante ninguna opinión.
Y que se muerda el labio mientras le canto esta canción.
Fuerte y delicada, no intente parecerse a las chicas de las portadas,
sea firme en sus ideas, no le importe nada.
La excepción que confirme la regla, tumbada en mi cama.
Esa chica que pida pero devuelva.
Que sepa jugar aunque pierda.
Que ofenda y luego pida perdón.
Que cuando toque mi cuerpo olvide el autocontrol,
y que me pida que me quede otra noche entre sus piernas.
Que se ponga de puntillas y no de rodillas.
Que lleve alta la barbilla. Que sea distinta.
Y ojalá existiera una como pide este artista,
Pero… el karma es el karma, los sueños son sueños.
Probablemente acabe mirando en un espejo,
encontrando solo defectos, pretextos,
coja una chaqueta del armario del recuerdo
y salga a caminar de noche, de nuevo.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Tema en 15 minutos

Si esto fuera un discurso multitudinario,
mañana veríais los high-lights en los telediarios.
Cambiaría el mundo, movería masas,
giraría el rumbo de un país fantasma.
A mis pies tendría a la N.A.S.A,
a la O.N.U, a Obama,
jóvenes que me alabaran,
y mayores aplaudiendo a la pantalla.
Harían banderas con mi foto, lucharían por mi nombre.
El hombre más importante, en torno al que giraría todo.
Fliparían con mi labia, la magia de mis palabras,
aunque otros me odiarían y señalarían con rabia.
Me tacharían de revolucionario, quizás de loco,
porque sugiero ideas y derechos para todos.
Vivimos en el Barroco, ¿qué es esto?
¿Qué más les dará saber con qué sexo me acuesto?
¿Qué más les dará que no atienda en clase,
si al final sacaré un diez en los exámenes finales?
Se ven a simple vista los problemas de prioridades,
prefieren tirar los panes que sobran
en vez de dárselos a los que no tienen y coman,
¿es que no hay nadie que se fije en eso?
Esté planeta será un hueso,
al que quitamos carne como si fuéramos cuervos.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Canción de amor agridulce

¿Cuántas canciones de amor como esta habrán escrito?
Quisiera hacerla especial, recordar que cada trocito es por ti,
cada verso, cada hora que en ti pienso y te recito,
déjame hacerte feliz. Repito.
Solo un intento necesito, solo un momento contigo,
para ser un ‘más que amigos’ y romper esa barrera.
No hay separación que valga, ni física ni etérea.
Por ti cruzaría siete mares, mil mareas.
Si eres tú la que me espera al otro lado, en esa orilla,
correría hacia tu encuentro y en tu boca dormiría.
¿Qué me importa la opinión que tenga el mundo mía,
si mi mundo eres tú? Los demás no me dan vida.
Seré sincero, no quiero seguir así.
Cada día pierdo un poco más de mí, por no tener más de ti.
Infeliz entre las otras, me alejé de la victoria,
dejé aun lado trayectorias solo por llegar aquí.
Perdí amigos en el camino y tonteos de repuesto.
Princesas con coronas de cemento, a las que tanto les pesa,
que abandonan el trono y regresan
a su grotesca realidad, a su oscura paz sin el oro.
Y te elegí a ti entre todas, o quizás fue mi cerebro,
señalando aleatoriamente, embriagándome de nuevo.
No podría dar motivos de por qué te quiero.
Soy títere del azar y preso de cada beso.

Solo sé que si ese fuera tu tren de ida,
me verías en el arcén dándote la despedida.
Esperaría hasta la vuelta, allí te besaría
y me dirías: “Pensé que nunca lo harías, joder.”
Quisiera vivir mi vida al cien por cien
y me harías un gran favor si te acercaras.
El noventa que me falta está perdido por tu piel.
Si estás lejos soy un diez. Si te marchas, ¿yo que haré?
¿Busco a otra y luego corto porque aún no te olvidé?
Y perdona por momentos mis palabras torpes,
pierdo lucidez cada vez que siento el golpe,
de tu cuerpo contra el mío, de mis manos en tu espalda.
Si al final soy como un móvil, vibrando cuando me hablas.

Y esto se acaba aquí, me estoy quedando sin tinta.
La carta quedo perfecta pero no voy a enviarla.
Quizás la lea algún día que me sienta deprimido,
por ver a otro tío contigo besándote en los portales.
Veré que sois tal pa cual, me imaginaré en su piel,
en todas las situaciones que contigo retraté.
Giraré la cabeza, y haré como que no me importa,
aunque bajo este rostro firme haya una persona rota.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Días de bajón

   Hoy estoy en uno de esos días en los que no me apetece hacer nada. Me siento en mi cuarto, cojo el ordenador y... ya. Vago por Internet, echo un vistazo a mis redes, veo algún vídeo en Youtube o juego un poco a algún juego, haciendo tiempo hasta que se acabe el día. Enciendo la televisión y me recorro todos los canales una y otra vez, hasta que me decanto por apagarla y asomarme a la ventana. La abro un poco por arriba para que entre aire fresco. Miro hacia el mar, al fondo, y me entretengo viendo pasar las nubes encima de él. Fuera en la calle, no hay nadie. El viento mece las hojas de los árboles. 
   Reviso mi móvil una vez más, esperando unos mensajes que no llegan. Parece que fuera de estas cuatro paredes todos se han olvidado de mí. Al menos, dentro de este cuarto soy el rey del mundo. El rey de mi mundo.
   Ya han pasado siete horas desde que me levanté y ahora que me paro a pensarlo, hoy no he sonreído ni una vez. Tampoco he tenido ningún motivo para hacerlo, ¿no? Supongo que la culpa es mía. Enciendo el aparato de música y pongo un disco de Coldplay. Me siento y disfruto de la música mientras escribo esto. Me reconforta. 
   Aún son las seis y media. Podría hacer planes, pero... ¿con quién? No me apetece ver a nadie. Bueno, miento, sí que me apetece ver a una persona. Siempre me apetece verla, no importa que esté de bajón. Mierda. Lo he vuelto a hacer. Me prometí que no pensaría en ella. Mejor no pensar en ella. Mejor no pensar en nada. Subo más el volumen de la música. Ya está acabando el disco. Voy a levantarme a dar una vuelta por casa. Abriré la nevera cincuenta veces esperando que aparezca dentro algo que me apetezca comer y luego volveré a mi habitación. Mi reino. Mi mundo. Meteré otro disco de música. Basta de sensiblerías. Meto 'Curtain Call' de Eminem, enciendo la lámpara y bajo la persiana. Subo el volumen. Más. Más. Perfecto. Voy a entrar en mis redes y a abrir conversación a esas personas que siempre están ahí mientras escucho a mi ídolo hablarme por los altavoces.  
   No ha sido un día bueno, ni mucho menos. Es más, sigo sin haber sonreído ni una sola vez pero, bueno, podía ser peor. Siempre puede serlo.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Preludio de canción de amor agridulce

   Puede que yo esté haciendo algo mal. Puede que el mundo esté haciendo algo mal. No tengo ni idea. Probablemente sea yo, y mi manía de demostrarle al cien por cien a esa persona que la quiero, cuando debería estar pasando de ella como un capullo. Pero, ¿sabéis? Creo que no voy a cambiar ni a dejar de hacer las cosas así. Probablemente nunca funcione, y cada chica de la que me enamoré sea un fracaso más. No lo sé, pero no voy a cambiar.
    No voy a hablar del amor de mi vida con 15 años. Sería absurdo y un error comenzar una relación así. Simplemente, hablo de alguna persona a la que conocí, con la que hubiera querido dar un paso más, rozar la magia, compartir momentos, días y días y días, semanas, meses. Y que cuando eso se acabase fuera yo el que acabara jodido, porque eso significaría que fui yo el que estuvo enamorado del primer al último día. Quizás sea masoquismo o que tenga una idea extraña del amor.
   De todos modos, siempre me quedará volver aquí, a mi cuarto, sentarme y escribir una canción de amor que relate como hubiera sido mi historia perfecta. Me conformo con eso.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Disexción

Éxtasis corriendo por tus venas, mis dedos por tu cuerpo,
tu boca en cada esquina de mi cuello.
Tus piernas que me encierran, tu olor a caramelo,
las sábanas que atrapan la pasión de este momento.
Sexo a escondidas del mundo, llegando a lo más profundo.
Sigo buscando mis límites mientras exploto tu timidez.
No hay príncipes en camas, solo chulos, putas, también,
pero aquí, lejos del mundo, no hacemos daño a nadie.
Y me divierte verte mordiéndote la boca al otro extremo del sofá.
Me acerco y pido más. Prometo no parar.
Este polvo en cientos de años, gente aún lo recordará.
Nos oirán en cualquier piso, ni escondiendo los gemidos,
conseguiremos pasar desapercibidos.
¿Quién dijo que esto es vicio? ¿Quién puso los prejuicios?
Lo hacemos por amor, por juntar nuestros latidos.
Experimento, exploro debajo de tu ombligo.
Pruebo cada postura con la música en tu oído.
Perdido por las curvas de tu cuerpo,
inmortalizo este momento,
te cojo y no te suelto, inundo con mi fuego.
Y es mutuo, lo intuyo por tu piel de gallina,
también por el “no pares” que dedicas a mis oídos,
pitando en cada arañazo y cada mordisco,
bajando el cuerpo, subiendo el ritmo.
¿Sexo por despecho o por amor? Aún no sé lo que es mejor,
y me pone cuando pones más leña en el asador.
No me creo estar follándote, monada, y ya es rutina,
pensar que eres la niña buena fuera de la cama…
Quién lo diría, pues tu cara es la misma,
pero los gestos que muestras me demuestran que amas esto.
Gime, grita, demuestra que eres tú y que te oigan,
que maldicen en nosotros por tocar temas tabú.
Y yo, odio la esclavitud frente a este tema.
Se molestan como si ellos no lo hicieran.
Disfrutamos de nuestra juventud, no hay más,
así que menos quejas, y más follar.
Y está llegando el final y terminamos,
si quieres continuarlo repetimos,
mientras sea contigo, en la cama o en el baño,
en la pared, en cualquier sitio,
querernos el uno al otro no es delito.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Crítica a la iglesia.

No será hoy el día que haga historia,
ni me cubriré de gloria ni lujuria.
A ojos de los de arriba tan solo somos escoria.
Lo contempla un Dios inerte, que se calla, aunque no otorga.
Como una puta, observó mi sufrimiento de pequeño,
tardes llorando en que solo oía su silencio.
Ni mis rezos ni mis súplicas, solucionaron nada,
ni mis quejidos ni lágrimas ahogadas en la almohada.
¿Dónde estabas? ¿Tú? Hijo de puta.
No hay cielo ni hay infierno. Nada me espera en la tumba.
O quizás mi alma salga y se meta en otro bebé,
y esta vida quede muerta y nunca la recordaré.
No lo sé y, sí, temo a la Parca,
pero que me lleve a mí, no a los de casa.
Siempre está ahí su amenaza, sin verse, como un fantasma.
¿Quién me dice que no va a venir a por mí mañana?
Y Dios, no creo en ti.
¿Dónde estás en esas casas? ¿En el maltrato infantil?
¿En las guerras? Tú, ser vil.
No proteges a indefensos. Siento asco hacia tu clero.
Formaste una secta más promovida por catetos.
Somos presos de una iglesia que nos mete en el cerebro,
que los aciertos son tuyos y los errores son nuestros.
Y me niego a ser un borrego más siguiendo el juego,
y en protesta, discreta y concreta, levanto un dedo.
Yo también tengo problemas y aún así echo una mano a los demás,
siempre que puedo, porque ayudar es humano.
Otros se quedarían tuertos por dejar ciego al de al lado,
pero, ¿qué ganan con eso, so payasos?
Soy de pensamientos fijos, le duela a quien le duela.
Sé que un puto crucifijo es solo una cruz de madera.
Simbolismos a la mierda, me quedo con lo que veo:
una iglesia que es movida por codicia y por dinero.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Recuerdos

Tras todo el tiempo pasado desde el primer día
quisiera empezar de nuevo, volver al primero
de aquellos momentos juntos.
Recuerdo que llovía, capucha y gesto serio
cuando encontré tu sonrisa.
Y de repente, en mi mente cesó de llover,
se abrió un hueco entre la escasa gente,
y allí estabas tú, con tu halo reluciente.
Esa magia que solo los enamorados sienten,
supe que eras diferente…

Quizás me quede pasmado, no lo sé.
Me fijé en cada pliegue de tu piel,
en tu tez, en tus labios,
me he encaprichado de ellos, siempre he querido rozarlos.
Nunca supe el resultado, para mal o para bien.
Esa noche te agregué y empezamos a hablarnos.
Felices en nuestros cuartos, nerviosos frente al teclado,
esperando las respuestas, suspirando,
planeando un futuro a corto plazo.
Y el comienzo, no lo niego, era esperanzador.
Con amor y tiempo, la confianza iba surgiendo.
Hablamos durante horas, coincidíamos en persona,
nos sentábamos y hablábamos, reíamos las bromas.
Los abrazos siguieron, sentí cuerpo contra cuerpo.
Tus miradas me fundían, deseaba robarte un beso.
Éramos piezas de puzzles que habían encontrado un sitio,
encajados el uno al otro, enlazados sin prejuicios.
¿Dónde se quedó la energía del inicio?
La relación prometía, ¿qué hicimos?
¿Fue amor no correspondido? No lo sé.
y en momentos decisivos, nos fallamos, nos hundimos.
Dijimos cosas horribles, separamos los caminos,
y aunque pedimos perdón nunca volvió a ser lo mismo.

La confianza perdida, el tren fue solo de ida.
Jodido durante meses, así pasaba mi vida.
Y los amigos, al final, repararon cicatrices,
que dejaste y ese hueco hecho por ti al marcharte.
Aún así, nada tenía sentido.
Conocí a otra chica, y me engañé al pensar que la quería.
Pero los lazos que me unían a ti eran tan fuertes,
y el impulso de volver al ‘nosotros’, tan urgente…
Pulsé el ‘Reset’. Por raro que parezca,
volvimos a hablarnos como siempre.
Y en ese segundo intento,
repetimos errores y duró todo tan poco
que hasta a veces me arrepiento.
Solo quiero que sepas que este tonto te quería,
y ojalá pudiera volver a ese día en que llovía.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Talento

Talento que desborda cada hoja que frecuento.
Soy un ente diferente entre la gente.
El límite que tengo es el tamaño del folio,
y el único amor que siento y siempre he sentido es el propio.
El físico es el envoltorio del caramelo,
que puede ser malo o bueno,
siempre oculto tras un casco.
La cáscara, la máscara que utilizan los falsos.
El marco de ese cuadro que relata mil batallas.
“Genio”, me gritan, cuando subo a la tarima.
Con mis rimas les cautivo fácilmente y mi talento
va de boca en boca por los bares de esas locas
que derrochan sus palabras buscando respuestas tontas que no llegan.
Perdí la cabeza por culos que un día pasaron por mi lado
y me causaron la jaqueca.
Aprendí que las muñecas están huecas,
que las bellas no presumen de belleza,
que cualquier río se seca, algún día.
Verás, cuantas perras hoy querrían cortejar con este artista,
probar estos labios y gritarlo. Pero yo paso del tema.
Si me quieren por un físico idílico, no hay trato.
Trato de entender que quieren,
si es mi cuerpo o es mi alma, si hay alguien diferente.
Me bajo del escenario, aplaudo al público.
Corro a mi camerino y allí escribo lo vivido.
Sensaciones repetidas que algún día tocaran fin,
y el fin de cada escrito es hacerme sobrevivir.
Que decir, es talento.
Y no hay otra excusa burda cuando explicación no encuentro.
Nadie tiene la culpa, si ya era genio en la cuna,
si me puse un día de meta la más alta cima o duna,
giro entorno a la penuria.
Genialidad derrocho, desde aquel noventa y ocho,
desde el veintiocho de mayo hasta el foso de la muerte.
La vida va por medio, los años son de relleno
y en medida de tus actos vas siempre atado a la suerte.
Que me van a decir esos estúpidos,
si solo acepto consejos de gente mejor que yo.
A quien van a corregir esos idiotas,
si soy pura perfección, y mis errores son victorias.

Resurjo de mis cenizas cual fénix,
y hago cosas que solo habías visto en pelis.
Feliz, si aún es posible en este mundo,
y en mi reino imaginario no soy rey, soy vagabundo.
Vagando por backstage cual zombi.
Reset. Next page. Créeme, no es por ti.
Fin de la historia. Te llevaré en la memoria,
pero mis sueños y besos son de otra dama, ahora.
Me pierdo entre las barras del pentagrama,
no del bar, en miradas y en un suspiro fugaz.
Pido paz para aquellos que dan guerra.
Digo: “basta” y grito hasta romper las cuerdas vocales
que encarcelan mi garganta.
No hacen falta, yo canto con el alma
y es la voz quien resulta prescindible en la canción.
Y al final somos todos iguales,
animales movidos por el vicio.
Botellas y delirios, sexo por puro vicio.
Perdiendo el juicio por lugares y
camas como mares que acaban en precipicios.

Yo sigo con mi estilo de vida:
no tener estilo de vida, ser mi propio estilo de vida.
Rijo mis propias leyes y aún así me las salto,
porque soy un tío libre, siempre vivo improvisando.
Parto de cero, supero al primero y espero,
golpeo siempre de frente con golpes certeros.
Mareo las palabras como un pinball,
con un manejo que muchos quisieran y envidian.
Digo las cosas claras. Soy breve como un ‘etcétera’,
y me marcho tal cual vine, dejando tu boca seca.

viernes, 23 de agosto de 2013

Música

No hay nada comparable a este placer divino
que me eleva hasta los cielos al ritmo de un vinilo. Al compás
de un dulce Blues o un Jazz, Pop-Rock o Rap,
y al sonar, mueve mi cuerpo con hilos.
Títere absorto por bases absurdas,
floto en un pentagrama rodeado de semifusas.
Y vaya a donde vaya, la música va conmigo.
La llevo siempre en los cascos, mis dos mejores amigos.
Que acompañan cada frase huraña y la suavizan,
ralentizan las palabras para captar bien su estilo.
Y para estilo, el mío en cada nota,
que hasta las que pego en la nevera, clase derrochan.
Rozan la perfección y por encima,
canciones en reproducción continua.
Cantautor, butaca negra, guitarra, clímax.
Que quieres que te diga, paz para mi anatomía. Lírica.
Escuchada en tantos lugares,
desde bares de carretera, hasta salas de espera
en hospitales. Desde el Ford de mi padre
y los casetes, esos tiempos del carrete,
hasta la Blackberry y los System del presente.
Con Melendi, cuando fumaba porros, he crecido.
Estopa, y El canto del loco aún no era moda.
La voz de Eric Clapton y John Lennon, viva siempre,
sientes que te llega dentro cuando escuchas ‘Tears in heaven’.
Pueden quitarme las canciones del reproductor,
pero no de mi mente, allí las guardo con amor.
Y el final llega siempre rodeado de sinfonías,
que no hay música mejor que aquella que un día te cría.

domingo, 4 de agosto de 2013

Quiero volver a ser un crío [Versión final]

Hace demasiado tiempo que busco y
no encuentro mi reflejo en los espejos.
Sueno brusco en los oídos de la gente,
indiferente al amor mutuo, hago daño sin pensarlo
y no hay nadie que me aliente cuando quiero arreglarlo.
Los golpes del pasado hicieron mella en mi conciencia
y aunque me joda, no soy el que era.
¿Pero qué esperas? No solo hay sorpresas buenas,
y las malas no dan tiempo a mirar atrás siquiera.
Mi antiguo ‘yo’ se fue, se perdió en ‘Nunca Jamás’.
Allí nunca va a crecer ni tampoco volverá.
¿Qué pensará según van pasando años
y por mucho que se curta nunca obtendrá ningún cambio?
                                         
Depresión al ver las fotos, ver tus ojos, tus amigos,
los que ya no están contigo, los traidores, los vendidos.
Al escuchar las canciones que cantabas siendo un crío.
Al pasar por esos sitios que marcaron tu camino.
Y hoy, soy una persona nueva, de alma plena y mil errores,
mil quinientos borradores y una caja de recuerdos llena
de los que fueron amores y ahora son tan solo una ex-foto en la cartera.
Y en el éxodo de un corazón a otro,
perdí tanto de mi cuerpo y otro tanto quedo roto,
que devoto hacia la suerte que se esconde tras la Muerte,
seguí siendo siempre firme, torpe, terco y diferente.

Rompo cada esquema endeble, busco el cambio en cada mente,
duermo, hasta que alguien me despierte.
Y en la cuna que me encuentre cuando abra por fin los ojos,
seré niño otra vez; seré niño para siempre.

Rompo cada esquema endeble, busco el cambio en cada mente,
duermo, hasta que alguien me despierte.
Y en la cuna que me encuentre cuando abra por fin los ojos,
seré niño otra vez; seré niño para siempre.

Volveré a esos días que no existen, jugaré al despiste
con las rimas y en la calle al escondite.
Es triste que los te salvaron un día la vida,
te apuñalen por la espalda nada más que te descuides.
Nunca creceré, ¿pa qué? Vivir libre de problemas,
es un sueño, quizás pueda en otra vida, en un vergel.
Hoy relato en papel cada uno de mis recuerdos,
y aunque muero en cada letra algún día reviviré.

Echo de menos los momentos de pequeño, crecer
a paso lento, disfrutando del camino que ayer
recorrí, libre de preocupaciones.
Ahora vivo en la rutina de los que llamé ‘mayores’.
Echo de menos ser un nano, creer en reyes magos,
caminar por la calle cogido de la mano
de mi madre, verlo todo desde abajo,
y pensar que la alegría llega siempre en Navidades.
Echo de menos la inocencia, la falta de paciencia,
los cromos, sincera mi apariencia,
y pensar que en esta vida toda persona que ofrezca
su ayuda, tiene intenciones buenas.
Echo de menos cabalgatas, los disfraces de piratas
y arlequines, las canciones en la cama, los pijamas de delfines,
y las nanas en la cuna, pese a que recuerdo una,
los recuerdos que trae son todos felices.

Quiero volver a ser un crío, vivir sin preocupaciones.
Reír libre, llorar triste y soñar con ser un hombre.
Y de noche al tener miedo y arroparme con la manta,
pensar que pasan los días y la infancia no se acaba.


Rompo cada esquema endeble, busco el cambio en cada mente,
duermo, hasta que alguien me despierte.
Y en la cuna que me encuentre cuando abra por fin los ojos,
seré niño otra vez; seré niño para siempre.

domingo, 28 de julio de 2013

Te quiero

Desconectar es un lujo cada vez más restringido
y he perdido tantas veces mi paciencia con el mundo
que aquí estoy, sin mirar donde voy por esta vida,
haciendo largas frases como un tren de mercancías.
Es bueno pasar de vez en cuanto un rato a solas,
cantar durante horas a un público imaginario.
Una de las desventajas de haber sido hijo único,
es que a veces estás solo sin haber querido estarlo.
Vago por sentimientos ya perdidos por no usarlos,
el sabor de la victoria que evitó cada fracaso
y el paso del tiempo, presente en cada momento.
Quedé seco en el otoño y ahora vivo en un invierno.

Y un infierno sería no tenerte aquí a mi vera.
Primavera que trajiste tú con solo darme un beso.
Y te prometo, que cantaré con voces casi tristes.
Transformaste el verso doce, el último que allí leíste.

Que no acabe en Gijón lo que empezó en Valdevimbre,
pues si te quise en León, ¿en Asturias por qué no, dime?
Quiero convertir cada rincón en lavadero,
besarte bajo el muérdago en Enero,
romper con tus esquemas otra vez,
no esperabas quererme y ahora, ¿ves?
Recuerda el veintitrés, los besos en tu piel,
nueve cifras que aprendí leyendo solo una vez,
los abrazos bajo el saco y la alameda de paisaje en ese cuadro,
la risa que sacaba cada mordisco en el labio,
el lunar de tu cuello, tus ojos siempre perfectos y me callo,
no quiero parecer otro pesado enamorado.
Vuelve a hacerme sentir tanto éxtasis,

ya sabes que te quiero…

sábado, 13 de julio de 2013

Sexo verbal

Londres y New York en mi habitación.
Tras la ventana solo veo Gijón y nada de sol.
Es ya costumbre, que la calle este vacía
y el boli sea mi lumbre.
Que las paredes se derrumben.
Soy la inspiración en persona,
una garganta satisfecha de las notas que le brotan,
unos ojos que se dice que reflejan el alma,
y una espalda curtida en mil peleas y batallas.
No hay guerrero sin cicatrices.
No existen finales tristes, al final, todos felices.
¿Ser feliz hasta el fin? Es imposible.
Tú vive el día a día. El futuro es impredecible.

Habitación en silencio, ruido en la calle.
Como cambia con las horas el paisaje, y todo eso.
Sigo preso de este lápiz que cautiva con su baile por los versos.
Mis pensamientos se vuelven expertos según avanza la tarde
y se me va escapando el tiempo.
El reloj de la pared marca las diez.
Mi infancia en el ayer, mañana la vejez.
Estrés, al ver que todo se va tan deprisa.
Corre, dame un papel y algo que escriba.
Quiero plasmar este momento y
vivir hasta morir en un lugar digno de cuento.
Lejos del mundo en el que vivo,
donde el presente vuelve y a la vez también se ha ido.
Y, ¿qué más da el camino que recorra?
Escoja el que escoja el final siempre será el mismo.
Pero vale la pena.
Me dejo de tanta reflexión y vuelvo a la tarea
que teníamos hace un rato, apenas.

El invierno es un infierno entre tus piernas,
por el calor y el dolor que trae dejar de verlas,
cuando coges tus zapatos de tacón, cierras la puerta
y sales de la habitación, pero no de mi cabeza.
Tus dientes color perla, tus ojos de canela,
y tu sonrisa mientras me besas.
Labios sabor de fresa, noches de luna llena.
No eres la perfección, pero te acercas.
Da igual lo que prometa entre estas paredes,
el sexo bajo el flexo fue el mejor de los placeres aquí vistos.
Te beso, luego existo.
Apaga ahora la luz y, si eso, a oscuras seguimos.

jueves, 11 de julio de 2013

Día perfecto

Lugar adecuado, momento correcto.
Todo perfecto. Un cien por ciento.
Sonrisa, camiseta en mano, paso elegante,
aunque sin duda, la sonrisa lo más importante.
Estate seguro de ti. Tus argumentos son los mejores.
Mira al espejo y di: “Eres perfecto, cojones”.
Nunca ocultes tus defectos. Muéstralos, hazlos bellos.
Que le jodan a los complejos. Mira, si sabes aprovechar el momento,
este día puede ser perfecto,
de ti depende, consíguelo.
Hace sol. La vida te sonríe,
esa chica también, acércate y dile: “¿Estás sola?
¿Quieres ser la mujer de mi vida por unas horas?”
Fijo que la respuesta es afirmativa.
Y si no, bueno… aún queda mucho día.

Sol en el cielo, arena bajo mis pies. Esto es vida.
Me siento como en un videoclip de Flo Rida.
Con tantas ganas de comerme tu sonrisa.
No me mires así, es tu boca la que incita.
Susurra que me quieres, los dos en la misma toalla,
o grítalo a los cuatro vientos, que lo oiga toda la playa.
Y es que vaya, cada día que pasa más te amo.
Quiero un invierno contigo, mi chica de verano.
Y el día que se acabe, tengamos un buen recuerdo,
una experiencia más vivida y compartida en su momento.
Tú y yo, perfecto.
No hace falta más, de acuerdo,
pero, prométeme que algún día repetiremos.
No es nada serio, puro placer,
pero me partiría el alma el no volverte nunca a ver.
¿Sabes? Este atardecer es precioso.
Cierra los ojos. Abrázate fuerte a mi torso,
que si el día de mañana nos separa,
te quedará un recuerdo dulce, tú y yo en esta playa.

lunes, 8 de julio de 2013

Estereotipos

Yo. Soy único y grande a mi manera.
Un espécimen aparte de esta raza que prospera.
Soy un poeta, un genio, un cabrón, un incomprendido,
un chulo, un borde, un genio, oh, espera, eso ya está repetido.
Mi deseo de luna llena:
solo quiero que te calles o te ahogues con tu lengua.
Y es que no entiendes, tonto, que no quiero conocerte.
Borraría cada rasgo de vosotros de mi mente.

Gritad.
Dispararé una vez, no esperéis que lo repita.
No creas que estoy de coña solo por ver mi sonrisa.
Hablo en serio y,
me paso por el forro las críticas sin criterio.
Eso es rap, no dembow, ¿pillas?

Hago una pausa. Respiro.
Vuelvo a atacar con palabras-balas a la dichosa velocidad del sonido.
Ruido para mis oídos. El grito en el cielo,
los pies en el suelo y la vista fija en el objetivo.
Esta va por los míos,
somos indiferentes al físico.
Cada día soy más feo, por fuera,
pero guste o no te guste, por dentro te doy mil vueltas.
Y al final, ¿qué es lo que importa?
En treinta años tu belleza estará perdida en las sombras,
y por dentro seguirás siendo horroroso.
¿No te da pena ser una pieza más en este mundo caprichoso?

martes, 25 de junio de 2013

Summer Paradise

   Meses atrás, tantos que incluso a veces me cuesta recordarlo, pasé los mejores días de mis vidas. Bueno, quizás no hayan sido tantos meses. Nueve, quizás diez, pero nunca unos meses se me hicieron tan largos. Cuantas tardes de lluvia precedieron... cuantas semanas de otoño, invierno, primavera, sentado en mi cuarto mirando por la ventana un paisaje siempre gris. Cuántas veces escuché Summer Paradise y susurré en un suspiro:
     "I gotta find my way back, back to summer paradise."
   Y seguí escuchando el resto de la canción melancólico, nostálgico por los días ya pasados. Las pasé putas, sí, para que mentir. Estos meses he estado de decepción en decepción, moteados por algunas ocasionales alegrías que me ayudaron a continuar firme. Eso sí, siempre provenientes de esas mismas personas, esos cuatro o cinco amigos que nunca fallan.
   Y así llegó Enero, Febrero, Marzo, Abril, Mayo y... Junio. Y llegó el día 1. Luego el 2, el 3... Los pasé mirando al cielo y esperando un sol que nunca llegaba, unos momentos que parecían no querer repetirse. Pero, ya se sabe lo que dicen, después de la tormenta siempre llega la calma. Y aquí estamos otra vez, con tres meses por delante, unos amigos al lado y una sonrisa en la cara.
     "I' ve found my way back, back to summer paradise."

lunes, 24 de junio de 2013

Una letra más

Soy un poeta loco en la madrugada
de esta noche rota, preso de mi almohada.
Perdido entre las sábanas de esta cama vacía,
tú la llenabas, pero te fuiste con el alba.
Me dejaste solo, como un niño pequeño esperando
que llegue su madre y le arrope con un beso.
La vida es eso, pérdidas.
Amores que se van, relaciones que terminan.
Tardes interminables sin planes, se hacen fatídicas.
Espídica canción, la voz de Sharif me inspira.
Mi corazón en tu vitrina. Tu último trofeo, yo.
Borrón y cuenta nueva, suspiro y adiós.
Me centraré en serme fiel,
entregarme al papel y no a mujeres
que digan que me quieren y luego ya ves…
Pura palabrería.
El rap sí que me ama y no me engaña con mentiras.

Verás, no es que quiera ser brusco,
simplemente no eres lo que busco y punto.
Me di de baja en el servicio de amor a primera vista,
pues nunca son realistas, como todo en este mundo.

¿Y qué más da lo que opinen de mí y hablen a espaldas?
Lo que quieran decir, que lo digan, me da igual…
Yo triunfé, gané, me caí, me levanté.
Soy de carne y hueso, a veces cruel, también.
Hablo sin pensar y me puede el orgullo,
pero amo más que nadie en este mundo.
Soy agresivo y cariñoso, de efecto mutuo.
A veces me equivoco y me confundo,
pero recuerda,
yo soy mi único juez,  tu opinión no cuenta,
no intentes darme guerra porque puede ser que pierdas.
Y no quiero ir de chulo pero, perdona,
no deberías culpar al ganador por tus derrotas.

Y verás, no es que quiera ser brusco,
simplemente no eres lo que busco y punto.
Me di de baja en el servicio de amor a primera vista,
pues nunca son realistas, como todo en este mundo.

Acabar una canción y empezar otra,
esta es la vida del poeta, letras perpetuas.
Pero el texto y el esfuerzo
valen la pena por el placer de leerlo y pensar:
“Joder, ¿yo he escrito esto?”.
La recompensa más preciada:

ser feliz conmigo mismo indiferente a la marea.