domingo, 27 de octubre de 2013

20 versos

¿Y ahora que digo? Si ya he rapeado de todo,
si he contado mis problemas y mira que no eran pocos.
Mis dilemas se atropellan mientras flotan por mi mente.
Ayer pensaba en verte y hoy solo quiero olvidarte.
Estamparte contra la pared, fundirme con tu piel,
pero a la vez te odio. Es todo tan contradictorio.
Hoy solo quiero dormir, pirarme de la realidad,
no me cuentes lo genial que te va con ese novio.
Voy a coger malos hábitos, romperme los nudillos
contra el saco de boxeo del gimnasio.
Voy a ser un cabronazo. ¿No querías eso?
Pasaré de tu culo aunque por dentro muera por follarlo.
No sé a que juegas. ¿Juegas conmigo? ¿Juegas con él?
Qué sepas que yo también sé jugar bien.
Tú cuello es el anzuelo que ahora muero por morder,
y me maldigo por querer probar tu boca hecha de miel.
Y es tan jodido que después de tanto amor, ahora
en tu vida sea espectador y no protagonista.
Seré muy claro: me haces falta para ser feliz,
y ahora me toca aprender a como vivir sin ti.

lunes, 21 de octubre de 2013

Consejos

El sonido del piano que me reconforta,
mezclado con jazz, y ojalá una base de rap
rapeara por sí sola.
Hola, hacía tiempo que no te veía,
¿qué es de tu vida?
La mía como siempre, agotándola día a día,
como un vale de descuento.
Y es irónico
pero esa comparación le viene al pelo.
Rap pa mí, un amor platónico.
Crónico si quieres, si quiero,
como las bodas, matrimonios,
que luego acaban en cuernos.
Con celos, y esa chica que de ti nunca se acuerda,
luego te dice ‘te quieros’ que en realidad valen cero.
Agridulce como un beso con lágrimas en la cara,
o la caricia de una mano que un día de sangre pintada
estuvo. Y es tuyo el problema
de creer que los demás tienen el problema.
Déjate de tanto lema, se más realista.
La vida no es una historia que ha escrito algún artista.
Es cruda, puta, dura y te golpeará en las aristas
de tu cuerpo.
Pensarás que estás muerto, desearás estar muerto.
No es fácil levantarse y en eso reside el mérito,
si no todos lo harían.
Considérate guerrero por tus luchas día a día.

Valora la felicidad en las pequeñas cosas
que a veces solo miramos las espinas de las rosas.
Goza, roza, toca el cielo, y luego baja de la nube.
todo lo que sube, baja y todo lo que baja sube.
Si te mueve la codicia o el dinero,
nunca hallarás más amor del que te ofrezca un billetero.
Yo prefiero amor eterno aunque no exista,
como el de a primera vista,
que es un chiste de mal gusto que juega con las mentiras.

Y esa chica que te mira y te dedica una sonrisa,
mientras pronuncia tu nombre y te saluda… Ella es tímida,
y quizás, no da retweet a tus tweets de amor
por el ‘¿qué pensarán?’. 
Los que lo lean y así vean que ahí hay química.
Valórala, háblale. Tú nunca pierdas el contacto.
Haz un pacto con su risa para besarla en el acto.
que ella es una entre un millón y serás tonto aunque no tanto.
No la dejes escapar porque luego pasarán años
pa que encuentres a otra igual, y viceversa.
Chica, búscate a un chaval que te dé lo que te merezcas.
Esa es la idea.
Cada uno con la persona correcta,
la vida no es perfecta y eso debería ser regla.

Y de reglas, la primera: vive hasta la muerte. 
Que después del ataúd ya no hay certeza de que vuelvas
a apagar el despertador por las mañanas, 
que no será ni en otra vida ni otra cama,
solo un puñado de cenizas.
Cada día más es uno menos que nos queda.
Sé que es triste,
y yo prefiero hacer cosas y arrepentirme,
a, en el futuro, lamentar que no las hice.
Viviré al cien por cien hasta morirme
y de eso estoy seguro.
Y que me llamen loco, que soñadores hay pocos,
yo drogaré mis labios con la boca de otra loca.
El día que la encuentre ya no miraré a las otras,
y me comeré su cuello en cada momento a solas.

Acabemos con esto, no quiero que sea muy largo.
Ahí os dejo unos consejos, valoradlos.
Pensadlos esta noche antes de iros a la cama,
o mejor hacedlo otro día, seréis más viejos mañana.

miércoles, 16 de octubre de 2013

La pieza que me falta

Bueno, aquí os dejo lo último que he escrito. Si podéis dar RT a mi twitter @enolbc con el tweet de esta entrada, o twittear vosotros mismos la dirección web de este blog se agradece. Así poco a poco, esta página va creciendo y mis letras llegarán a más gente. Muchas gracias por todo el apoyo a los que han estado aquí hasta ahora, leyendo todas o algunas de mis entradas, que ya son más de 50. Gracias por todo. 
Allá vamos:

Otra vez manchando el folio blanco.
Otra epopeya en cada tramo de la escalera que bajo.
Por culpa de ella vuelvo a ser un amargado,
y aquí sigo, tal y como me ha dejado.
Hago como,
el que abre la nevera una y otra vez,
esperando que aparezca algo dulce de comer.
Yo abro y abro los armarios esperando solo ver
los abrigos tuyos que antes aquí solía haber.
Sin ti se me queda grande esta casa,
extraño tu figura paseándote en pijama,
nuestros besos en la almohada, amarnos de madrugada,
y ahora esa pieza me falta.
Echo de menos tus pies fríos en la cama,
tus ‘te quieros’ susurrados de mañana.
¿Dónde estás? ¿En otras sábanas?
¿Qué pensarías si supieras que me muero
cada segundo que faltas?
Y recuerdo
que recorrí cada palmo de tu piel con estos dedos,
cuando eras como el fuego en el invierno.
Yo la hoja de papel que devorabas
a mordiscos por el cuello y ahora no nos queda nada.

Las tardes de lluvia en el sofá, las duchas de dos,
las canciones de amor que te solía dedicar.
Te lo llevaste todo cuando te marchaste,
y dejaste tus recuerdos esparcidos por el aire.
Ahora estoy escuchando tu canción preferida
y cantándola a escondidas mientras veo pasar mi vida.
¿Qué encontraré a otra chica?
No hay duda, pero por buena que sea
ella no será la misma…

“Que soy joven para hablar de para siempres.
Que me queda por delante mucha vida y tan solo una muerte.”
Lo pienso cada noche, mientras ceno con tu sombra
y empapelo la cocina con nuestras mil fotos Kodak.
Esta noche le contaré a la luna mis problemas,
y esa tonta me dirá que allí en el cielo ella está llena
sin falta de nadie más, que aprenda.
Pero no entiende que eres tú quien me complementa,
quien fomenta el optimismo cuando solo veo gris.
Y que todo se ve oscuro si no estas aquí.
Subí a los cielos solo con rozar tu cuerpo,
y la caída al infierno no es tan dura si caemos dando un beso.
Preso de tener solo recuerdos,
y pensar que será otro el que se cuele en tus sueños,
en tu foto de perfil, en tu cama, entre tus pechos,
en tu piel color marfil, entre tu techo y tu suelo.
Vuelo. Puedo tocar el cielo si imagino,
que aún sigues aquí, descorchando otra de vino.
Faltas tú, me sobra espacio y el olor a tu champú.
Aún espero que respondas a mis mil Whatsapps diarios…
Bajo a la calle a airearme un poco,
y las parejas que pasan dejan mi corazón roto.
Seré un loco por quererte, tonto, ya, por no tenerte.
Y no hay suerte que me alegre si me faltas,
aunque ya lo he dicho mil veces,
por ti bajaría la luna pa colgarla en tu fachada,
nadaría este mar a oscuras.
Y por dura que te hagas sé que estás enamorada,
que por mucho que me odies no me cambiarás por nada.

Las tardes de lluvia en el sofá, las duchas de dos,
las canciones de amor que te solía dedicar.
Te lo llevaste todo cuando te marchaste,
y dejaste tus recuerdos esparcidos por el aire.
Ahora estoy cantando tu canción en la ventana.
y pienso con cariño en tu sonrisa aniñada.
Parece que hace siglos de tenerte aquí abrazada,
pero cuando me doy cuenta fue la semana pasada.

Te llamaré esta noche, esperando que lo cojas,
y pensando que decirte siento mi boca pesada.
Mis palabras entrecortadas, marco tu número,
y antes de terminarlo es tu número el que llama.

miércoles, 9 de octubre de 2013

La historia de una chica anónima

Camino solo. Yo no me traigo una tropa,
y los insultos me resbalan por la ropa.
De moratones recibidos el cuerpo marcado.
Traigo la mente fría y el corazón quemando.

Siempre hubo críticas hacia mi persona, con maldad,
y ya estoy hasta la polla,
de tíos sin personalidad y putas volviéndose locas
si les dices a la cara que maduren.
No se porten como zorras,
que no hay alcohol, que no hay droga,
que cure inseguridades.
Que son bares, no hospitales, y morís en cada copa.
Venga, ve a casa, tonta.
Hazte otra foto echando humo por la boca.
Presume de que fumas, estate siempre a la moda.
¿A qué esperas, idiota? Emborráchate hasta el coma.
Cuéntalo entre esas amigas a las que odias
y envidias. Que tristes pasan tus horas…
Ahora tienes lo que siempre has merecido,
no culpes a Cupido, tú seguiste tu propio camino.
Y yo no soy tu amigo, solo te aconsejo:
nunca es tarde pa cambiar lo que ves en el espejo.

Que lástima. La pequeña se hizo grande,
y ahora busca un lugar alto pa tirarse…
Nadie la mira fuera de su habitación
y se corta con cuchillas para captar la atención.
Los psicólogos no entienden. No es problema mental.
Es su falta de autoestima lo que a ella le va mal.
Quiere ser especial pero para eso no vale,
y decide retocar las fotos en las que sale.

Le puede la presión, nadie la entiende.
Nadie nunca la entendió. Fue diferente desde siempre.
Toma la decisión que hubiera creído imposible.
Deja una nota ilegible, se va sin despedirse.
Por el camino no se para. No duda, llora y calla.
No existen los amigos, la esperanza.
Va despacio hasta el puente. Coge aire y

salta.


Al día siguiente es portada en el periódico,
y las crónicas hablan de problemas psicológicos.
Sus padres de llorar afónicos, en el tanatorio.
Y los que le hicieron daño ahora socios del insomnio.
Es triste el cementerio con su tumba tan pequeña,
y enfrente de ella, personas rezan.
El epitafio dice una frase de su libreta:
“Si no fui libre en vida tal vez hoy sí que lo sea…”

viernes, 4 de octubre de 2013

Ángel de la guarda

Soy tu ángel de la guarda. Protector.
El guardián que por ti vela.
Si dejas de estar despierta, ahí estoy yo,
Escoltándote en tu cama, arriba entre las ramas
o cantándote a escondidas mi canción.

Estoy en cada pastilla que te tomas,
cuando ahogas tus temores en bebidas,
cuando buscas la salida en esas drogas,
cuando lloras angustiada, pensando que ya no hay nada,
que te espere al final de esta maratón.
Pero estoy yo en la meta, en la salida,
también en el recorrido, doy contigo cada paso y te cuido.
Soy tu amigo y compañero, te doy calor en Enero,
y rezo porque tengas salud, amor y dinero.

Velo por ti. Muero sin ti.
Soy un ángel de la guarda que no espera recibir.
Preferí verte reír a sentir yo la alegría
y ahora vivo para ti, para curar tus heridas.
Y me jode verte consumiéndote al cigarro.
Tus pulmones piden: “para”, y yo lo pido a su lado.
Cuando coges la botella y ahogas tu vida en ella,
sin saber que aún hay alguien que se ha quedado en tu bando.
Y valgo para eso, desahógate si quieres.
Llora sobre mi hombro, duérmete en el.
Cierra bien los ojos y olvida tus complejos.
Soy tu ángel guardián. Yo te protejo.