Soy tu
ángel de la guarda. Protector.
El
guardián que por ti vela.
Si
dejas de estar despierta, ahí estoy yo,
Escoltándote
en tu cama, arriba entre las ramas
o cantándote
a escondidas mi canción.
Estoy
en cada pastilla que te tomas,
cuando
ahogas tus temores en bebidas,
cuando buscas
la salida en esas drogas,
cuando
lloras angustiada, pensando que ya no hay nada,
que te
espere al final de esta maratón.
Pero
estoy yo en la meta, en la salida,
también
en el recorrido, doy contigo cada paso y te cuido.
Soy tu
amigo y compañero, te doy calor en Enero,
y rezo
porque tengas salud, amor y dinero.
Velo
por ti. Muero sin ti.
Soy un
ángel de la guarda que no espera recibir.
Preferí
verte reír a sentir yo la alegría
y ahora
vivo para ti, para curar tus heridas.
Y me
jode verte consumiéndote al cigarro.
Tus
pulmones piden: “para”, y yo lo pido a su lado.
Cuando
coges la botella y ahogas tu vida en ella,
sin
saber que aún hay alguien que se ha quedado en tu bando.
Y valgo
para eso, desahógate si quieres.
Llora
sobre mi hombro, duérmete en el.
Cierra
bien los ojos y olvida tus complejos.
Soy tu
ángel guardián. Yo te protejo.
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