domingo, 15 de septiembre de 2013

Canción de amor agridulce

¿Cuántas canciones de amor como esta habrán escrito?
Quisiera hacerla especial, recordar que cada trocito es por ti,
cada verso, cada hora que en ti pienso y te recito,
déjame hacerte feliz. Repito.
Solo un intento necesito, solo un momento contigo,
para ser un ‘más que amigos’ y romper esa barrera.
No hay separación que valga, ni física ni etérea.
Por ti cruzaría siete mares, mil mareas.
Si eres tú la que me espera al otro lado, en esa orilla,
correría hacia tu encuentro y en tu boca dormiría.
¿Qué me importa la opinión que tenga el mundo mía,
si mi mundo eres tú? Los demás no me dan vida.
Seré sincero, no quiero seguir así.
Cada día pierdo un poco más de mí, por no tener más de ti.
Infeliz entre las otras, me alejé de la victoria,
dejé aun lado trayectorias solo por llegar aquí.
Perdí amigos en el camino y tonteos de repuesto.
Princesas con coronas de cemento, a las que tanto les pesa,
que abandonan el trono y regresan
a su grotesca realidad, a su oscura paz sin el oro.
Y te elegí a ti entre todas, o quizás fue mi cerebro,
señalando aleatoriamente, embriagándome de nuevo.
No podría dar motivos de por qué te quiero.
Soy títere del azar y preso de cada beso.

Solo sé que si ese fuera tu tren de ida,
me verías en el arcén dándote la despedida.
Esperaría hasta la vuelta, allí te besaría
y me dirías: “Pensé que nunca lo harías, joder.”
Quisiera vivir mi vida al cien por cien
y me harías un gran favor si te acercaras.
El noventa que me falta está perdido por tu piel.
Si estás lejos soy un diez. Si te marchas, ¿yo que haré?
¿Busco a otra y luego corto porque aún no te olvidé?
Y perdona por momentos mis palabras torpes,
pierdo lucidez cada vez que siento el golpe,
de tu cuerpo contra el mío, de mis manos en tu espalda.
Si al final soy como un móvil, vibrando cuando me hablas.

Y esto se acaba aquí, me estoy quedando sin tinta.
La carta quedo perfecta pero no voy a enviarla.
Quizás la lea algún día que me sienta deprimido,
por ver a otro tío contigo besándote en los portales.
Veré que sois tal pa cual, me imaginaré en su piel,
en todas las situaciones que contigo retraté.
Giraré la cabeza, y haré como que no me importa,
aunque bajo este rostro firme haya una persona rota.

No hay comentarios:

Publicar un comentario