Tras
todo el tiempo pasado desde el primer día
quisiera
empezar de nuevo, volver al primero
de
aquellos momentos juntos.
Recuerdo
que llovía, capucha y gesto serio
cuando
encontré tu sonrisa.
Y de
repente, en mi mente cesó de llover,
se
abrió un hueco entre la escasa gente,
y allí
estabas tú, con tu halo reluciente.
Esa
magia que solo los enamorados sienten,
supe
que eras diferente…
Quizás
me quede pasmado, no lo sé.
Me fijé
en cada pliegue de tu piel,
en tu
tez, en tus labios,
me he
encaprichado de ellos, siempre he querido rozarlos.
Nunca
supe el resultado, para mal o para bien.
Esa
noche te agregué y empezamos a hablarnos.
Felices
en nuestros cuartos, nerviosos frente al teclado,
esperando
las respuestas, suspirando,
planeando
un futuro a corto plazo.
Y el
comienzo, no lo niego, era esperanzador.
Con
amor y tiempo, la confianza iba surgiendo.
Hablamos
durante horas, coincidíamos en persona,
nos
sentábamos y hablábamos, reíamos las bromas.
Los
abrazos siguieron, sentí cuerpo contra cuerpo.
Tus
miradas me fundían, deseaba robarte un beso.
Éramos
piezas de puzzles que habían encontrado un sitio,
encajados
el uno al otro, enlazados sin prejuicios.
¿Dónde
se quedó la energía del inicio?
La
relación prometía, ¿qué hicimos?
¿Fue
amor no correspondido? No lo sé.
y en
momentos decisivos, nos fallamos, nos hundimos.
Dijimos
cosas horribles, separamos los caminos,
y
aunque pedimos perdón nunca volvió a ser lo mismo.
La
confianza perdida, el tren fue solo de ida.
Jodido
durante meses, así pasaba mi vida.
Y los
amigos, al final, repararon cicatrices,
que
dejaste y ese hueco hecho por ti al marcharte.
Aún
así, nada tenía sentido.
Conocí
a otra chica, y me engañé al pensar que la quería.
Pero
los lazos que me unían a ti eran tan fuertes,
y el
impulso de volver al ‘nosotros’, tan urgente…
Pulsé
el ‘Reset’. Por raro que parezca,
volvimos
a hablarnos como siempre.
Y en
ese segundo intento,
repetimos
errores y duró todo tan poco
que
hasta a veces me arrepiento.
Solo
quiero que sepas que este tonto te quería,
y ojalá
pudiera volver a ese día en que llovía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario