sábado, 20 de abril de 2013

5.- Carta al de arriba

Querido Dios, “querido” entre comillas:
¿qué coño he hecho yo para joderme cada día?
¿Tan malo fui en otra vida?
¿Tantas mentiras dije?
¿Tanto maldije para que la pena me persiga?
No viene nada bueno, nada me llena,
las horas con amigos son lo único que me frenan
de cortarme las venas, o saltar de un sexto piso.
Me vaya a donde vaya, la desgracia va conmigo.
Pero tranquilos, eso es de débiles,
de mentes frágiles, aunque esté a oscuras años,
por la luz siempre esperaré.
El amor es otra mierda, la más puta de todas,
te rompen por dentro cada vez que te enamoras.
Perdón por ser sincero, por sentir cada ‘te quiero’,
no sé por qué me esfuerzo si se irá con el primero,
que pase a su lado y le enseñe la tableta.
Lo tengo asumido pero aún así me molesta.
Perdón si mi físico no es magnífico,
al menos tengo principios y un humor algo íntimo.
No quiero beneficios, demasiado mítico,
pido que al menos se frenen, momentos fatídicos.
Y gracias a esos amigos que siempre me alegran,
no soy de llevar fotos en la cartera,
os llevo dentro, en el centro de mi cuerpo.
Sois la vela que mi barco controla.
Y por mis huevos que voy a callar bocas,
y te haré llorar por mí igual que yo sufrí por ti.
Algún día lamentarás no haberme besado, sí.
No más zorras en mi vida, absténganse, putas fuera.
Pasó de dejar entrar a tanta cualquiera.
Así que Dios, si lees esto,
mándame una princesa y déjate de tanto cuento.
Haré lo que quieras, por el resto de mi vida,
pero tú cuida de mí y protégeme desde arriba.

No hay comentarios:

Publicar un comentario