miércoles, 22 de mayo de 2013

Nuestro verano

Nunca tuve el valor de decírtelo, hasta ahora.
Nunca encontré palabras para encajar en tu boca.
Nunca tuve el momento, el lugar,
las ganas, o los cojones para contarte que quiero pasar a tu lado
los mejores días de mi vida. Este verano mano a mano, boca a boca,
en la playa o en nuestro banco, que no es nuestro, pero bueno,
fue allí donde empezamos.
En el rincón de los sueños que esperamos que se cumplan.
Mira a la luna, dile que me marcho 15 días, que me cuide,
pensaré en ti a todas horas. No te cambio por ninguna,
pues ninguna se compara a tu dulzura, no hay duda.
Y claro que tengo miedo de que alguien más se de cuenta,
de lo genial que eres, y además que estás soltera.
Yo soy tuyo hasta que el verano no siga a la primavera.
No hay nada que llene el sentimiento de vacío
cuando faltas. Yo no te escribiré cartas, no.
Yo, canciones. ¿Tú que opinas?
Besa, gasta mi saliva, hasta que la boca pida un descanso,
y seas tú quien decida si se lo damos.
No paramos de extrañarnos y es extraño
que me quieras, que te quiera y que nunca hayamos hablado
del tema, aunque a veces lo rozamos, pero admítelo:
nunca tuviste el valor de decírmelo, hasta ahora.
Nunca encontraste palabras que encajasen en mi boca,
ni tuviste el momento, el lugar,
para comerme a besos y abrazarme, junto al mar.
La hoguera de San Juan brilla aquí al lado,
túmbate conmigo en la arena, empieza nuestro verano.
Fuimos, somos y seremos, dos putos enamorados,
porque nada fue lo mismo desde que nos encontramos…

No hay comentarios:

Publicar un comentario