más si
es para ti, quien me hizo sentir,
por
primera vez esa sensación
de que
pueda funcionar.
¿Chica,
lo vamos a intentar?
Te
espero en tu portal con la ilusión de un crío,
con una
sudadera gris por si luego te entra frío.
Con la
boca llena de besos, si te apetece vaciarla.
Hablar
tanto hasta las tantas, como locos, como pocos,
como
imbéciles amando como si fuera el último día
de sus
vidas.
Mira,
niña, sueño desde hace tiempo este momento,
tenerte
entre mis brazos. Ser afortunado,
uno
entre cientos, miles. Amor de lejos visible.
Cógeme
de la mano y no me sueltes nunca.
Eres
única, mi musa.
Mis
tardes absurdas a tu lado,
haciendo
fotos besándonos, contándonos,
los
dramas que nos pasaron.
En el
pasado todo fueron desilusiones
rompimos
corazones, como todos,
como a
todos. Pero un día toque fondo y dije:
“Me largo
a buscar mis finales felices,
que no
están aquí.”
Y así
te encontré a ti, por azar o destino,
quizás
regalo divino que tanto perseguí.
Las
cosas cambian, me hizo feliz,
porque
fue el fruto de mucha perseverancia tenerte a ti.
Muchos
años buscándote, joder.
Media
naranja dónde coño te escondías, ¿eh?
Cuando
sonríes se para el tiempo,
y de
paso mi corazón,
aunque
no me creas cuando lo cuento.
Y claro
que hay celos, ya sabes lo que dicen,
sin
celos no hay amor, y sin amor no hay celos.
Es
triste, pero, en fin, somos protectores.
Hemos
encontrado el amor y no queremos que lo roben.
Que no
nos arrebaten las ganas de vivir,
si
quieres un ‘para siempre’, firma aquí
en mi
piel, no hay papel que resista.
Amores
a primera vista los mejores.
Que me
saques los colores no tiene precio.
Bueno, sí,
un beso. No nos engañemos,
me
encantas, te encanto y para eso no hay arreglo.
Si te
tocan un pelo yo les dejo el ego por los suelos.
Por ti
yo velo y me desvelo cada noche.
Tu roce
me hace temblar como un niño pequeño,
vuelvo
al presente con tus besos en el cuello.
Esto no
es un juego… espera, sí que lo es.
Siento
fluir la pasión cada vez que nos mordemos
la
boca. Otra noche perdida entre tu ropa.
Y así
pasan los días, semanas,
locuras
de madrugada, hoy ya es mañana,
y no me
engaña tu cara de indiferencia.
Sé que
pierdes la paciencia cada hora que no nos vemos.
Lejos
quiero irme contigo,
a un
lugar perdido, donde nadie nos moleste.
Un fin
de semana es malo si pasan dos días sin verte.
Ríete, cógeme,
agárrate fuerte, vamos
a un
lugar perdido donde nadie nos moleste.
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