Que me
enamoro siempre de quien no debería.
Me dejé
llenar la cabeza de tonterías,
sueños,
estupideces sin fundamento.
Puta,
¿disfrutaste de tu momento?
Se
acabó tu ‘Demo’ de mí, lo lamento. Fin del cuento.
Ya
puedes venir de rodillas,
no dejaré
ni que la chupes, chica. Sal de mi vida,
y deja
la puerta abierta.
Estos días
voy a ser yo quien se divierta.
No
quiero saber más de ti, estoy harto.
Te
escribí esa canción de amor, noches en mi cuarto,
tu
respondiste tonteando con otros tantos.
Y no me
importa, ni siquiera me duele,
tu
hueco lo llenará fácilmente otra.
Última
estrofa para ti.
Es
corta, lo sé.
No hace
falta más para decirte:
Hasta nunca, ‘mademoiselle’.
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